Nuestro programa de reciclado se dedica a retirar del mercado “sillitas” vencidas, dañadas, o sin uso. Las butacas que no pueden volver a utilizarse son desarmadas para reciclar sus componentes, mientras que los «huevitos» son acondicionados como camas para perros, removiendo los arneses y partes metálicas, y añadiendo un almohadón.
Por otro lado, las sillas que aún se encuentran en buenas condiciones son donadas a familias que las necesitan, así como a taxis y ambulancias de diferentes municipios.
¡Importante! Queremos destacar que, aunque no siempre esté indicado, todas las sillas de auto tienen una fecha de vencimiento: los plásticos y otros materiales como el telgopor, la tela, y los arneses se deterioran con el tiempo, comprometiendo su efectividad. Si una “sillita” ha estado involucrada en un accidente de tránsito, ya no es segura para su uso futuro, ya que ha cumplido su función protectora y podría no resistir otro impacto.
Este programa es completamente gratuito, y contamos con Puntos Amigos en todo el país donde se pueden entregar los SRI.

Para participar, es necesario inscribirse completando el formulario.